Rusia (MNN) ― El ex presidente ruso, Boris Yeltsin, que jugó un rol crucial en el colapso de la Unión Soviética e introdujo la democracia de libre mercado en Rusia, murió este lunes a la edad de 76 años de un ataque cardíaco. Joel Griffith, del ministerio Slavic Gospel Association (Asociación Eslava por el Evangelio) dice que desde que dejó su cargo en 1999, tal parece como si su legado no se cumpliera a cabalidad. "Rusia ha impuesto más restricciones en las iglesias, ha tomado medidas en cuanto a la libertad de los medios de comunicación y los disidentes políticos. Generalmente, las iglesias a las que servimos no se involucran en política. Tratan de evitarla y se enfocan estrictamente en la predicación del evangelio. Creo que esta actitud les ha ayudado a preservar mucha de la libertad que todavía tienen". Las iglesias evangélicas no han tenido muchas dificultades, excepto en las zonas aisladas. Pero la influencia de Yeltsin está desapareciendo y Griffith dice que ha surgido la pregunta de hasta cuando el gobierno actual será amistoso con los ministerios. "¿Cambiará en el futuro? ¿Quién sabe? Esperamos y oramos porque no suceda y creo que las iglesias están evaluando esto y tratando de determinar como enfrentarán las dificultades que podrían traerles posibles ofensivas y restricciones".