Burundi (MNN) ― Tras más de cuatro años de sequía, los agricultores de Burundi esperan que la cosecha de este año sea abundante. Pero las fuertes lluvias a fines de esta temporada arrasaron con los campos. Ken Little, de Christian Reformed World Relief Committee (Comité Mundial de Emergencia de la Iglesia Cristiana Reformada), dice que esto ha provocado una fuerte escasez de alimentos. "Hay grandes necesidades. Ésta fue una de las crisis escondidas a las que el mundo no presta atención. Estamos ayudando a 4 mil familias, la mayoría de ellas tienen tierras entonces les ayudamos con la distribución de semillas y la provisión de alimentos para tres meses"... o hasta que llegue la cosecha. Little dice que su esperanza es que al llenar las necesidades obvias, se abran las puertas (al evangelio). "Estamos trabajando a través de una red de iglesias y con una ONG internacional cristiana, Food For The Hungry (Alimento para el Hambriento), entonces esto posiciona a la iglesia y a las denominaciones eclesiásticas como una fuente de esperanza para sus comunidades y de esa forma, crean la plataforma o la base para que las iglesias puedan compartir las buenas nuevas".