
El programa de alimentos salva a estos niños de la inanición y malnutrición, y les ayuda a concentrarse más en su educación.
Haití (MNN) ― En Haití, los niños han estado comiendo basura para sobrevivir en uno de los barrios más pobres del mundo. Ahora, más de 100 de estos niños reciben comidas diarias y educación en una escuela e iglesia wesleyana por medio del ministerio World Hope Internacional (Esperanza Mundial). El 80 por ciento de la población de Haití vive por debajo de lo mínimo necesario para vivir, dos tercios de ellos no tienen empleo, y casi la mitad son analfabetos. Oremos para que estos niños lleguen a conocer al Señor y crezcan para ser líderes fuertes para su país.