
Foto por Reuters/Aung Hla Tun
Myanmar (MNN) ― La Junta gubernamental de Myanmar ha estado desalojando, sin atraer la atención, a sobrevivientes del ciclón de refugios y cerrando campamentos de refugiados. Ellos envían a la gente a sus casas para "reconstrucción", pero no ha quedado nada en la mayoría de las aldeas. Patrick Klein, del ministerio Vision Beyond Borders (Visión Más Allá de las Fronteras), dice que para obtener ayuda para esas áreas, "existe una lista. Para cada aldea, uno, como miembro de un ministerio, tiene que estar en esa lista. Uno tiene que ser aprobado por los líderes de la aldea. Si uno no consta en la lista, es enviado de regreso, y cualquiera de las provisiones que uno lleva serán confiscadas por el gobierno. No sé cómo nuestros amigos llegan a estar en esas listas, pero ellos entrarán con un equipo". Klein dice que su equipo de ayuda llegará mañana a Myanmar. Aparte de la ayuda física, ellos también compartirán su fe. "Nunca he visto a la gente estar aferrada a cada palabra. Ellos necesitaban esperanza con urgencia. Lo que queremos hacer es no sólo llevarles provisiones, eso es secundario. Tratamos de llevarle el Evangelio a esta gente porque sabemos que hay muchas personas que podrían morir como resultado de esta catástrofe. Queremos brindarles la esperanza que hay en Jesucristo".