China (MNN) ― La semana pasada, un líder de una iglesia de hogar en China se sentó a leer la Biblia mientras la policía rodeó su casa. Luego, la policía lo golpeó hasta dejarlo inconsciente y todavía está recuperándose en el hospital. Un contacto del ministerio Voice of the Martyrs (La voz de los mártires) dice que la Oficina de Seguridad Pública de China lo puso bajo arresto domiciliario. La madre del hombre, de 77 años, está enferma y también está retenida como rehén por la policía para presionar al líder de la iglesia a revelar los nombres de otros creyentes. Oremos porque el hombre tenga una pronta recuperación y porque sea fortalecido pese a las presiones del gobierno.