Zambia (MNN) ― Gary Schneider, de Every Orphan's Hope (Esperanza para todo huérfano) dice que cuando comenzaron a trabajar en Lusaka, Zambia, la iglesia dejó en claro que los orfanatos eran inaceptables en su cultura. Pero siendo que hay miles de huérfanos a causa del SIDA en la comunidad, se tiene que hacer algo. La iglesia entonces pidió que el ministerio trabajara con los niños. "Nuestra meta es tener un máximo de ocho hogares. Cada hogar puede tener hasta ocho niños con una viuda y realmente crear una nueva familia. La iglesia ha dicho: 'si nos pueden construir ocho hogares en una comunidad de cinco o seis iglesias, podemos ministrar a sus necesidades y asegurarnos de que reciben cuidado de forma amorosa". ¿Qué diferencia marca un hogar en relación a millones de huérfanos? La diferencia eterna, dice Schneider. "Tomamos un niño a la vez y nos aseguramos de que conozcan a Jesús y entiendan que Él tiene un plan para su futuro. La tarea es sobrecogedora, es grande. Como dicen en África: '¿cómo se come un elefante? Un mordisco a la vez'. Eso es exactamente lo que estamos haciendo con los huérfanos".