Myanmar (MNN) ― Monjes budistas y otros manifestantes inundaron las calles de la ciudad más grande de Myanmar el día de ayer, en una fuerte demostración por su disconformidad con los generales que gobiernan el país. Las tensiones han aumentado a la espera de una respuesta del gobierno. En el pasado, la respuesta ha sido rápida y brutal. Todd Nettleton, de Voice of the Martyrs (La Voz de los Mártires) dice: "estas protestas son en realidad una respuesta a las dificultades que se viven en el país y a la presión sobre el gobierno para que otorgue más derechos al pueblo de Myanmar". A menudo, se niegan los derechos de los cristianos. Myanmar se encuentra en el puesto 18 de la Lista de Vigilancia Mundial de Open Doors (Puertas Abiertas), una publicación semianual que clasifica a los países según el nivel de persecución que enfrentan los cristianos por ejercer su fe. Nettleton dice: "uno de los mayores desafíos en tiempos de agitación como éste es vivir en paz y en seguridad, pase lo que pase en el país. Obviamente Dios sigue siendo fiel. Dios sigue en el trono. Podemos orar porque (los hermanos de Myanmar) reciban ánimo y se sientan confiados en el Señor, y por paz".